20 tácticas y estrategias que los manipuladores, narcisistas y psicópatas utilizan para controlar

Manipuladores, narcisistas, sociópatas, mentirosos y vampiros psicológicos. Existen muchos tipos de personas tóxicas, pero casi todas utilizan las mismas herramientas para dañarnos. Conocerlas y saber cómo lidiar con ellas es la única forma de protegerse y disfrutar de una vida plena.

1.- La cortina de humo

La cortina de humo es una táctica manipuladora que puede resumirse con las frases: “eso no pasó”, “eso no fue así”, ¿estás loco/idiota/gilip****?”.

Básicamente consiste en distorsionar la realidad para hacer dudar al contrario de sus propios recuerdos. Esta técnica manipuladora termina socavando la confianza del contrario y su sentido común.

La técnica puede ser muy insidiosa y efectiva ya que el propio manipulador impone su versión de la vida, como una manera de reconciliar su propia disonancia cognitiva.

Para resistir a tanto humo y mantener los pies en la tierra basta con dejar constancia de los hechos por escrito, audio, vídeo o fotografía. También sirve contar lo sucedido a un amigo ajeno a su área de influencia.

2.- Proyección

A veces realizada de forma inconsciente, la proyección es un mecanismo de defensa utilizado por los manipuladores para desplazar la responsabilidad de su conducta y sus consecuencias, atribuyéndola a otra persona.

Ellos nunca tienen la culpa. Son capaces de acusar a su jefe de incompetente para justificar su baja productividad. Mienten patológicamente y suelen culpar a su pareja o familiares de los inconvenientes que les asaltan, como tener que volver a casa, no llevar dinero encima en ese momento, acudir tarde a una cita, etc.

Mientras que todos solemos caer, en mayor o menos medida, en la proyección, según el Dr. Martinez-Lewiz -experto en personalidades narcisistas-, “las proyecciones de un manipulador a menudo son psicológicamente abusivas“.

En lugar de reconocer sus defectos y malas acciones optan por volcarlos y deshacerse de ellos, en otras personalidades más inocentes o débiles, de la forma más cruel posible. El objetivo es causar el máximo dolor y drama, para que el revuelo desvíe la atención del verdadero responsable, es decir, él mismo.

Obviamente no sienten ningún remordimiento ni vergüenza en el caso de que ser cazados, ya que suelen saltar de una técnica manipuladora a otra para salirse con la suya. A los narcisistas les encanta jugar a este juego, y permanecer tranquilos mientras la gente arde y discute entre sí por todo lo malo que ellos hacen. De esta manera equilibran su frágil ego.

¿Soluciones? La primera, y más obvia, es no proyectar nuestra compasión en ellos y no disculpar sus acciones. Debemos mirar más allá de los problemas y sopesar si todas las discusiones que sufre un grupo tienen como denominador común a la misma persona, generalmente situada en un discreto segundo plano.

Por último, debes saber que no van a cambiar ni tienen interés en hacerlo. Solo puedes cortar los vínculos con ellos y reducir al mínimo tu relación. Recuerda que no eres responsable de sus acciones, y estas no tienen por qué condenarte a vivir en un pozo negro toda la vida.

3.- Conversaciones sin sentido

Si vas a tener una discusión con un manipulador o narcisista, debes estar preparado para que tu mente explote en un mar de sin sentidos. Utilizarán una gran variedad de estrategias, conversaciones circulares, hechos pasados, cortinas de humo y ensaladas de palabras para confundirte. Además, desacreditarán tus argumentos para validar los suyos y hacerte perder el hilo. Diez minutos de discusión con ellos, y no sabrás muy bien por qué razón empezó el disentimiento. No estabas de acuerdo con su absurda afirmación sobre que el cielo es de color rojo, y ahora hablas de tu familia, de la vez que te enfadaste delante de sus amigos hace 5 años o sobre la taza del desayuno que has dejado en la mesa del salón.

Ellos no discuten, enredan. A veces incluso hacen monólogos, mientras tú te quedas ojiplático cuando comienza a contradecir sus propias afirmaciones.

Corta por lo sano y no alimentes la discusión. No gastes energía, solo confírmate a ti mismo teniendo clara la responsabilidad del problema, y a otra cosa.

4.- Generalizar y descalificar

Ser narcisista no implica ser inteligente. De hecho, muchos de ellos son intelectualmente perezosos. Por ejemplo, en vez de sopesar distintos puntos de vista, prefieren generalizar y hacer afirmaciones vagas y universales. O quizás tildarte de loco o ignorante, para así desestimar todos tus argumentos u opiniones.

Les gusta refutar e invalidar también los estereotipos sociales y disfrutan manteniendo el status quo. Harán siempre mención a la excepción y la duda, usándola con valor taxativo, prejuzgando grupos por individuos -mujeres, gitanos, inmigrantes como los malos, mentirosos o delincuentes-. Por ejemplo, ante la acusación de violación de un delincuente argumentarán que se producen “muchas” acusaciones falsas.

Otra microagresión habitual es la generalización para desacreditar sus sentimientos, opiniones y reacciones. Así pues,”tú siempre quieres llevar razón”, “como eres tan sensible, todo te molesta” o “nunca estás satisfecha”. Estas y otras generalizaciones despojan inmediatamente de legitimidad al contrario, lleve razón o no.

Conservar tu verdad, huir de los argumentos en blanco y negro y concretar son la única forma de huir de la generalización.

5.- Tergiversar pensamientos y sentimientos hasta el absurdo

Un manipulador será capaz de convertir tus sentimientos en un defecto de carácter que evidencie tu propia irracionalidad. Son expertos en tejer “cuentos chinos” y replantear lo que estás diciendo para que suene absurdo.

Digamos que no te gusta lo que tu amigo manipulador está diciendo y se lo haces saber. Automáticamente te atacará con argumentos como “¡oh!, ahora resulta que tu eres perfecto” o “será que yo soy mala persona, ¿eh?”. Esto le permite invalidar tu derecho a diferir y rechazar sus comportamientos inadecuados, a la vez que infunde un sentimiento de culpa en la otra persona.

La tergiversación de pensamiento suele acontecer, cuando se trata de imponer límites al manipulador o diferenciar tus opiniones de las de los suyas, especialmente cuando estas son maliciosas. Para ello utilizan la “lectura de mente”, es decir, creen que son capaces de percibir lo que realmente piensas poniendo palabras en tu boca y validándolas con minucias, como tu expresión facial, que trates de negar que no piensas así…

De esta forma ellos pueden actuar en consecuencia de sus propias argucias y falacias, haciéndote a ti responsable de las mismas y de su reacción. Una jugada maestra.

A menudo el lío que te hacen es tan grande, y estamos tan poco preparados para identificarlo, que caemos en sus redes fácilmente. Para superarlo basta con decir bien alto “yo nunca dije eso” y alejarse, para que todo su argumentario caiga sobre sí mismo.

6.- Críticas destructivas disfrazadas de falsa bondad y la perfección imposible

Las personalidades manipuladoras solo quieren que tú mejores. Te “ayudan” a ser feliz, o a estar más satisfecho contigo mismo. Para ello, y por tu bien, te harán ver todos tus errores y elevarán el listón hasta el infinito.

¿Estas satisfecho con tu vida? No importa, el manipulador tratará de crearte todo tipo de complejos e insatisfacciones. ¿Tu empresa tiene éxito? Te expondrá sus dudas de por qué, con todo lo que trabajas, no eres aún millonario. ¿Eres bonita? Te dirá que te ves genial, pero tus ojos son un poco pequeños y deberías maquillarlos para compensar. ¿Has logrado pagar la casa? Genial, pero que lástima que aún no tengas una segunda vivienda.

Al elevar más y más las expectativas consigue infundir una sensación de insatisfacción en sus amigos. Algo que completa haciéndote ver todo aquello que has hecho mal, desviando tus buenas acciones y fortalezas hacia tus debilidades y defectos.

No te dejes atrapar por pequeñeces, valida tus logros y preocupaciones con varias personas y te darás cuenta de quién te hace de menos, en vez de sumar. Despuésaléjate de esa persona, o deja de dar credibilidad a sus opiniones.

7.- Evasión al pasado

A esta técnica me gusta llamarla “¿qué pasa conmigo?, que…” y consiste en trasladar la discusión actual a otra pasada con ciertas similitudes en la que ellos fueron, supuestamente, la víctima. De esta forma tu error pasado, o el de otras personas,justifica todos sus comportamientos.

Debes saber que este tipo de evasión no tiene límite de tiempo o contenido temático.Tampoco importa que el suceso pasado fuera real o forme parte de su campo de distorsión y sus mentiras.

Las discusiones suelen saltar en la línea temporal, a modo de distracción y validación. Así, por ejemplo, una discusión sobre los derechos homosexuales puede derivar en otra cuestión de justicia social diferente en la que el estado no le dio cobertura, y por ello a los homosexuales no le corresponden esos derechos.

La única manera de superar la evasión al pasado es reorientar la conversación y no ceder a las distracciones.“No hablamos de eso, centrémonos en el problema actual…” También puedes no discutir con ellos, y no gastar tu energía con personas con la edad mental de un niño de 8 años.

8.- Amenazas encubiertas

Cuando los manipuladores y narcisistas sienten amenazada su sensación de superioridad, tratarán de hacer frente a los desacuerdos desviando la atención sobre su derecho a discrepar y las consecuencias de no estar de acuerdo con ellos. Serán propensos a plantear situaciones de “o con ellos o en su contra”, “o haces esto o yo haré esto otro” y diversos ultimátums.

Sé dueño de tu libertad y no te sometas a este tipo de chantajes y amenazas. Por supuesto, y si crees que son preocupantes, documéntalas y acude a la policía.

9.- Insultos

Quien se oponga a un narcisista creará una herida en su coraza de superioridad, lo que a su vez generará un ataque de rabia. Sin argumentos y desprotegido, el manipulador tratará de recuperar su confianza denigrando y descalificando a la otra persona. Los insultos brotarán de forma rápida y fácil, ya se refieran a su inteligencia, apariencia o comportamiento, pero todos destinados a invalidar el punto de vista del contrario.

Si la persona trata de convencer a otros de la malicia del manipulador, este optará por dirigir sus insultos con la intención de menoscabar al credibilidad e inteligencia del oponente. A veces de forma sutil, para dar a entender que el sujeto es tan deficiente que no aprecia que está siendo insultado.

10.- Condicionamiento destructivo

La gente tóxica trata de condicionar los planes a su presencia y persona, haciendo que si alguien quiere prescindir de ellos, las celebraciones, vacaciones o cualquier tipo de plan se arruine o cancele.

Del mismo modo, tienden a aislar a sus familiares haciéndoles depender económicamente de ellos para así controlarlos. Si algo les puede arrebatar este control, tratarán de destruirlo e interponerse.

Son patológicamente envidiosos y no quieren que nada se interponga entre su influencia y los demás, volviéndose especialmente inquisitivos y maliciosos. Ellossaben que si obtienes libertad, respeto y amor de otras personas, no tienes motivos para aguantarlos.

11.- Hacerse la víctima y difamar al contrario

Cuando los manipuladores no pueden controlar la forma en que les ven los demás,optan por argumentar que existe un complot o campaña de desprestigio hacia su persona. Él no es como realmente le pintan, sino que los demás le están difamando haciéndole quedar mal para que pierda sus amistades.

De esta forma, cualquier persona que pretenda cortar lazos con él automáticamente entrará a formar parte del grupo de “malas personas que quieren arruinarle la vida”. Así pues, proyecta su mala conducta sobre aquellos que solo quieren alejarse de sus movidas y problemas.

Para esta estrategia tratará de polarizar a personas o grupos, creará corrillos, calumniará a otros, inventará historias que retratan a sus contrarios como agresores, mientras él se consagra como víctima de todo tipo de abusos y malos gestos. Urdirá estrategias para provocar la ira del otro para así dar credibilidad a sus cuentos.

Las campañas de difamación y victimismo son especialmente complicadas, y lo mejor es no tomar parte de ninguna forma. Es especialmente útil que los terceros implicadosno den pábulo ni presten oídos a esta estratagema. También es recomendable, si es un caso de divorcio, documentar las interacciones.

12.- Bombardeo de amor y socavo de la autoestima

La estrategia es siempre la misma: cuando conocen a alguien de su interés, tratarán de complacerla mostrándose como la pareja o el amigo ideal. El más divertido, comprensivo y simpático de cuantos conoces. Conforme ascienda y coja confianza, comenzará a devaluar y señalar los defectos de otras amistades que considera rivales. 

Una vez se haya colocado en el pedestal, la pareja o el amigo comenzará a sufrir ataques a su autoestima. De esta forma, la persona será cada vez más insegura y quedará a merced de sus supuestas virtudes y clarividencia.

Debemos ser capaces de identificar a quienes utilizan el bombardeo de amor como estrategia para manipular a los demás, y pararle los pies en seco. Piensa en las malas formas que usa con otras personas, pues un día probablemente serán también para ti.

13.- Falsa confianza

Cuando alguien hace hincapié en describirse como “una buena persona” o “alguien digno de confianza y credibilidad”, sé cuidadoso.

Las personas manipuladoras creen que la confianza es algo que se puede dar y quitar como quien presta un libro, no como algo que tenga que ganarse. Se creen dignos de ella, y por ello solicitarán que te relajes, les abras tu corazón y empatices con ellos. Te dirán cosas como: “¡qué bien hemos conectado!“, “¡es sorprendente lo que nos parecemos!” o “¡cuánto tenemos en común!“. Resumiendo, se mostraránespecialmente simpáticos solo para entrar en tu círculo.

Rara vez mostrarán sus supuestas cualidades positivas en público, argumentando que son tímidos. Saben que es más fácil mentir a una persona, que fingir con hechos y acciones lo que no son.

La confianza no es algo que se pueda dar, sino algo que se construye tras un largo tiempo. No te sientas obligado a “abrir tu corazón”, solo por sentir cierta familiaridad o tener química con alguien. Y por último, fíate de los hechos, no de las palabras.

14.- Triangulación

Aunque la triangulación puede ser un buen sistema para contrastar opiniones y escapar de una persona tóxica, el narcisista también sabe usarla en su beneficio.

Los manipuladores suelen crear triángulos a su favor, provocando celos e incertidumbre en su objetivo. Para ello utilizan las relaciones que mantienen con desconocidos, compañeros de trabajo, ex parejas, amigos e incluso miembros de la familia.

La intención es mostrarse como una persona deseable, que genera atracción e interés por los demás, mientras que su víctima pasa desapercibida o solo obtiene comentarios negativos. Los manipuladores adoran informarte sobre lo que otros opinan de ti, incluso si esto es falso o humillante.

Para acabar con estas triangulaciones, basta con tener las nuestras propias y validar la información con esas personas o con nuestros propios amigos.

15.- Trampas maliciosas y falsa inocencia

Cuando quieren generar conflicto, los manipuladores suelen actuar con premeditación. Son personas que identifican fácilmente las inseguridades de sus víctimas y son capaces de colocar trampas.

Así, pueden comenzar una conversación inocente sobre algo que te apasione para que te animes a hablar y después, cuando hayas picado el anzuelo, cambiará a un tema perturbador con el que te sientas especialmente molesto o sensible con la intención de que estalles delante de todos.

Una vez te hayas puesto en evidencia, ellos fingirán inocencia, mientras aprovecha para señalar tu nerviosismo, agitación y falta de contrición. Incluso se disculparán por el efecto que han causado en ti, dejando claro que no era su intención hacerte daño.

Tratarán de sacarte de tus casillas tan habitualmente, que llegará un momento en que se hará evidente que no es algo casual. La mejor forma de evitar la trampa es no entrar en el juego, esquivar la confrontación y no dejarse provocar.

16.- Sobrepasar los límites y fingir remordimientos

Las personas altamente manipuladoras no responden a la empatía y no tienen remordimientos por sus actos, pero pueden fingirlos para que su víctima les perdone. Para ello fingirán arrepentimiento, prometerán cambiar y harán promesas vacías con el objetivo de restablecer su influencia y continuar haciendo más daño.

Si algo les gusta es poner a prueba su pericia para traspasar los límites y forzar las cosas. Disfrutan transgrediendo la moralidad, abusando de la confianza y tergiversando la realidad para salirse con la suya. Nunca dan marcha atrás, solo consiguen que el otro ceda ante su fingida teatralidad.

17.- Agresiones verbales disfrazadas como chistes

El narcisista o manipulador suele menoscabar la autoestima de los demás, disfrazando sus comentarios crueles entre risas. Suele decir cosas terribles, pero gracias a la coletilla “es broma”, todo queda disculpado. Al fin y al cabo ¿quién es el tonto que va a enfadarse por una broma?

Cuando siempre dirija sus bromas hacia las mismas personas y sus defectos físicos, la sonrisa desdeñosa y el brillo sádico de sus ojos terminarán por delatarle. Es como un depredador que juega con su comida. Un tipo que se regocija de su sobrada inteligencia para insultar a los demás en su propia cara.

Las bromas son bromas, y como adulto sabes distinguir el humor de la crueldad, aunque ambos vayan acompañados de risas. Cuando presencies este tipo de situaciones, hay que plantarse y dejar claro que no se van a tolerar.

Puede que con ello des un argumento de cortina de humo al manipulador, pero ser cómplice o víctima de este comportamiento es inaceptable y muy dañino para la autoestima propia, así como de otros.

18.- Sarcasmo condescendiente y tono protector

Menospreciar y degradar a una persona es el punto fuerte de una persona tóxica, y su tono de voz es solo un recurso más de su caja de herramientas.

El sarcasmo es divertido cuando ambas partes se encuentran en armonía y son conscientes de ello, pero los narcisistas lo utilizan de forma velada para denigrar al resto. Si encima das cuenta de la argucia, se retractan explicando que lo has malinterpretado y que te ofendes con facilidad.

También puede comenzar a tratarte como un niño, dejando claro con su tono que considera tus opiniones poco importantes. De esta forma logrará que te autocensures para evitar que él pueda atacarte con tus propias opiniones. En cualquier caso se saldría con la suya, ha logrado silenciarte.

La uníca forma de parar esto es ser una persona firme y asertiva. Eres adulto y no mereces ser tratado como un niño, y mucho menos aguantar el sarcasmo malicioso de nadie. Plántate y a otra cosa.

19.- Avergonzar a los demás por sus comportamientos

“Debería darte vergüenza”, esta es una de las frases favoritas del manipulador, quien apela a tu sentido de la vergüenza como método para dirigir tu comportamiento.

También sirve para aplacar el orgullo y la seguridad de la víctima ante sus éxitos. Por ejemplo, si estas orgulloso de un ascenso, tratará de que te avergüences de un rasgo, cualidad o logro específico que te hayan ayudado a alcanzarlo para así menospreciar el conjunto.

Son especialmente dañinos ante inseguridades de la infancia, injusticias o abusos. Les gusta ahondar en la heridas y meter el dedo en la llaga. Por ejemplo, ¿has sido víctima de abusos infantiles? Dejará caer que haríais algo para merecerlo, o expondrá lo feliz que fue su infancia para hacerte sentir más desgraciado.

Si sospechas que estas tratando con una persona manipuladora, no reveles tus vulnerabilidades del pasado.

20.- Control a través de las emociones

Es lo más importante. Una persona tóxica, manipuladora o narcisista adora el control y trata de mantenerlo siempre. De hecho, las 19 técnicas y recursos anteriores llevan por objetivo controlar a los demás y, para ello, debes saber que el mecanismo más poderoso de todos es jugar con las emociones.

Los narcisistas y manipuladores fabrican situaciones de conflicto de la nada para desequilibrarnos, jugando con desaires planificados, ataques de rabia y cortejos de cariño para agotarnos emocionalmente. Por eso es que vacilan entre su falsa personalidad y su verdadero ser.

Cuanto más te enredan en su espiral, mayor dominio sobre tus emociones tienen, ya que son capaces de hacerte enfadar y aplacarte a placer.

Conocer las técnicas de manipulación, identificarlas y saber protegerse de estos abusos, es la única manera para escapar de su control y disfrutar de la vida lejos de la gente tóxica.

Fuente: thoughtcatalog.com

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